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You´ve got to find what you love

El día 12 de Junio del 2005 Steve Jobs dijo You´ve got to find what you love... If you haven´t found it yet keep looking. Don´t settle. Esta últimas palabras desataron el aplauso general de la audiencia emocionada por las palabras de Jobs. Yo también las he escuchado emocionado más de una vez. Cuando me siento inmerso en una rutina de trabajo que entonces comienzo a cuestionar, me acerco a este discurso, entre otros textos. Lo que me dan es la certeza de que probablemente no he encontrado eso que amo, aún. Y ese aún me carcome.

La siguiente pregunta lógica que se me ocurre es, ¿cómo encuentro aquello que amo? Algunos textos afirman que ejercicios mentales del tipo, "si mañana fuera tu último día con vida, ¿qué te gustaría hacer?", "¿qué actividad desata una imperiosa necesidad de hacer?", pueden ayudar a encontrar aquello que amos hacer. Lamentablemente, para mí, esos ejercicios solo han incrementado mi frustración, causando, en algunas ocasiones, una fuerte contractura muscular.

Recientemente adquirí una consola PlayStation 3 (PS3) de Sony con el objetivo de incursionar a mi hijo en los videojuegos (algo que todo padre debería hacer). En este momento me encuentro yo más comprometido con el PS3 que mi hijo (como era de suponerse). Traigo esto a colación porque una de las cosas que se me vino a la mente cuando me pregunté que era aquello que me gustaría hacer si supiera que mi vida no pasaría de la siguiente hora, fue avanzar un poco más en mi carrera de director técnico de fútbol en FIFA 14. No me considero un vicioso de los videojuegos, por lo cual, imagino que este pensamiento debe ser aún más fuerte en aquellas personas que realmente se dedican a los videojuegos. No pude evitar preguntarme qué podía significar para mí que una de las cosas que me gustaría hacer antes de morir, en mi última hora, sea jugar FIFA 14 en mi PS3. ¿Será que es eso lo que amo?, me pregunté sin ironía. Luego de una rápida reflexión, me respondí que no. Yo no amo jugar PS3. Profundizando en este pensamiento comencé a pensar que tal vez jugar PS3 produce o me conduce a algo y tal vez sea eso lo que amo. Jugar PS3 me aísla de todo lo demás que pueda estar pasando a mi alrededor. Es posible que ame estar alejado.

Mi carrera universitaria me llevó a tener un bachillerato en Literatura Hispánica. Siempre pensé que sería un escritor. Tuve una época de producción bastante prolifera, sobre todo en mi juventud universitaria y tal vez incluso un poco antes de eso. Escribía mucho, pero al volver a esos escritos, me pregunto como pude convencerme de que eso era escribir. Un buen amigo me dijo que la formación de crítico literario nos lleva a auto sabotear nuestra propia producción literaria. Yo creo que él tiene razón, aunque eso no quita el hecho de que mucho de lo que he escrito podría ser quemado sin ningún problema. Entonces, nunca he pensado que escribir sea lo último que me gustaría hacer antes de morir. Ni mucho menos leer.

Quitando el hecho de que abrazaría a mis hijos y a mi esposa hasta el hartazgo en esa última hora antes del sueño eterno, no encuentro nada a lo cual me gustaría aferrarme. Nada que podría querer hacer; ninguna actividad me conmueva a ese nivel. Es más, dejar-de-hacer sería lo más cercano a una actividad que me gustaría hacer. Hacer es lo que hacemos siempre, conscientes o no, con la leve o elevada noción de que hacer es importante.  Hace unos minutos tomaba un te caliente y pensaba en escribir esto, y me di cuenta que justo era eso. Tal vez en esa última hora me gustaría poder sentir el viento en mi cara, sentir el amargo del café bajando por mi garganta. Esas sensaciones de libertad por última vez penetrando mi cuerpo, llegando a ese algo que es capaz de llevarme a la frustración como a la libertad. No encuentro ninguna actividad que me lleve a ese nivel de libertad. De alguna manera toda actividad me esclaviza. En alguna empresas está de moda eso de que los empleados deben estar realmente comprometidos, no solo con los objetivos de la empresa, sino con la forma de ver la vida que se ha formada la empresa alrededor de sus objetivos. Lo siento, yo puedo llegar a mover una caja de un lado a otro y que me paguen por eso, pero estar alineado con la idea de que eso forma parte de un todo a lo cual debo comprometerme porque eso le da sentido a mi vida, eso no.

Entonces me encontré con la siguiente imagen en la cuenta de Instragram de una buena amiga. La imagen me encantó, y me sentí libre y enfocado.

Todo lo que hacemos es engañarnos. Nos obligamos a ser productivos con el fin de obtener objetos que sirven para engañarnos sistemáticamente. Esos objetos producen en nosotros sensaciones de placer. Como alguien ha dicho que eso es ser feliz, lo aceptamos. Solo teníamos que observar las estrellas. Eso sera todo; y entonces a alguien se le ocurrió la grandiosa idea de querer verlas más de cerca.


Flexibilidad

La inflexibilidad es el acto de forzar un comportamiento irreal, sin excepciones. Un mundo blanco o negro es irreal, y hemos ignorado la variedad de colores por la funcionalidad de lo irreal. Caminamos ciegos, pero caminamos. La otra opción sería caminar más lento, detenernos más y contemplar la flexibilidad de la gama de colores.

Sin embargo, no hay opción dentro de la estructura establecida para el funcionamiento productivo de nuestra especie. Alguien eligió por mí que, por un lado debíamos ser productivos a gran escala y que lo primero tenia que ir acompañado de lo segundo, la productividad se alcanza con polarización de lo que es.

Hay que ser lo suficientemente flexibles para reconocer que incluso, ya no nuestra existencia, mas nuestra permanencia y supervivencia en el Universo, es de carácter negociable. No somos imprescindibles; ni nosotros ni el planeta que habitamos. No sabemos que pasaría sin nuestra presencia, pero así como hay fuertes razones para pensar que no estamos solos en el universo,  las mismas apuntan a que el universo no depende de nuestra capacidad para cuidar la naturaleza. Y que todos esos esfuerzos por mantener con vida el planeta y por ende a nosotros mismos, no son sino esfuerzos de alto grado de egocentrismo. Ni este planeta ni nosotros somos demasiado importantes.

Flexibilidad para ir más allá de nuestra propia especie. Pero ya alguien decidió que todo lo anterior es importante, que es blanco y no puede ser negro, que es negro y no puede ser blanco.

Una mente tan flexible como la mía sufre en un mundo estructurado. Mientras yo me cuestiono el propósito del progreso, de extender nuestra existencia, de extender en el tiempo y en el espacio, el sistema me obliga a la eficiencia productiva y a pensar bajo esos estándares. Mi vida no puede ser ya ajena. Ya no puedo imaginarme alguna actividad sin pensar en sus consecuencias o no consecuencias productivas.

Cajamarca arde: la historia sin fin

Agua sí, oro no

Cajamarca arde por las consecuencias de siempre. A Ollanta Humala, al contrario de lo que creía la prensa basura, no se le debía temer por ser el candidato chavista, sino por ser, ni más ni menos, otro político más; otro candidato más apostando a la presidencia de la república basando su campaña en la mentira, en la movilización de masas que votaran a favor suyo a costa de prometer, lo que, en efecto no iba a poder cumplir. En declaraciones de hoy el ex presidente Toledo aludía al siguiente refrán para explicar el hecho de que Humala no hubiera honrado lo prometido a las comunidades “afectadas” por la minería: “una cosa es con guitarra y otra con cajón”. ¿Así justificamos la mentira en las campañas electorales? A un pueblo que se le ha mentido generación tras generación Humala le dijo: “agua sí, oro no”. Les prometió apoyarlos en su lucha por preservar el agua a toda costa, aunque fuera de modo irracional y radical. Y cuando Humala fue proclamado presidente también recuerdo unas declaraciones de algunos ciudadanos de Iquitos, diciendo que si Humala no cumplía se levantarían contra él (lo que en efecto está pasando y no solo en Cajamarca).

Más de lo mismo

Alejandro Toledo fue el gran pachacutec (no sé si él comenzó con la mentira, pero luego de desenmascarar a Fujimori, el “cholo” parecía dispuesto a decirle a los peruanos que un “chino” los había engañado y que él, representando del incanato. no lo haría) y la gran decepción: prometió no firmar el TLC y finalmente hasta hizo lobby para que el congreso de los E.E.U.U. aprobará el TLC con Perú. Alan García, por supuesto, es más inteligente, prolongó lo que él sabía era inevitable y le dejó la olla caliente al siguiente. Ollanta asumió nuevamente y reloaded la figura del pachacutec, del “cholo” de acero, del verdadero peruano (de eso se encargaron los periodistas entre ellos el innombrable) frente a PPK. La garantía de que el país no convulsionaría era una cuestión de piel.

En primera vuelta le di mi voto a PPK y en segunda a Humala. En ese momento estaba seguro que si Humala no cumplía con lo prometido, el pueblo no perdonaría una mentira más, el pueblo se levantaría hasta las últimas consecuencias y la violencia (inevitable, aunque suene triste, que siempre está presente en los momentos en que se avecina un cambio importante) sería el único camino. Dice Rosa María Palacios y otras personas igualmente inteligentes, que para que existe diálogo debe existir entre dos personas con ideas diferentes siquiera la voluntad de un “vamos a ver pues”. En el caso de Conga, la respuesta ha sido desde el principio “Conga no va”. ¿Por qué esa radicalización? ¿Acaso porque los ciudadanos de Cajamarca son personas irracionales? ¿Acaso porque son “perros”? No, porque una persona les prometió AGUA SÍ, ORO NO, y ahora cambió sus discurso, es decir, los engaño pues. “Conga no va” es la respuesta que Humala hubiera dado si se lo hubieran pregunta como candidato, porque tenía que cuidar sus votos, porque no se podía dar el lujo de perder a todos esos electores, porque, como no, se suponía que debían entender que “una cosa es con guitarra y otra con cajón”.


“Una cosa es con guitarra y otra con cajón”

Si tuviera la posibilidad de estar en Cajamarca en estos momentos saldría con el pueblo, con el pueblo que en este caso no soy y yo ni tu, ni nosotros, sino los que por años se han visto engañados, por siglos no han recibido más que engaños de personas que solo han querido sus votos y nada más. Saldría con el pueblo a decir, “NO MÁS ENGAÑOS”. Para que en las próximas elecciones todos los que se atrevan a ser candidatos sepan que si van a prometer algo que no pueden cumplir el pueblo paralizará el país entero, porque no es justo que nos hayamos acostumbrado a asumir que una cosa es con guitarra y otra con cajón, porque eso puede aplicar para el criollismo, pero no para las decisiones del rumbo del Perú. Humala debe reconocer que mintió, que engañó, que todo eso lo hizo porque necesitaba llegar al sillón presidencial para poder hacer algo. Que yo no creo que Humala tenga malas intenciones, no creo que haya subido al poder solo para hacerles la vida imposible a los cajamarquinos, no se trata de eso. Se trata de que ahora en el poder y con el poder de hacer, no tenga la capacidad de humildad para ir a dar la cara y responder por sus promesas. Has escondido la guitarra porque ahora te conviene con cajón, pero el pueblo está destruyendo el cajón y no quedará de otra, caballero no más, chapa tu guitarra y a cantar.

Megaupload o el deseo de algo más

En un futuro no muy lejano tendremos que limitarnos a lo que nos ofrezca el mercado. Es como visitar todas las librerías de un país y no encontrar más que libros de auto ayuda, libros light, libros para iniciarse, pero no las grandes obras que nos gustaría leer con tranquilidad en nuestro estudio. Por el momento, hay que seguir buscando y cuando finalmente encontramos ese lugar predilecto para nuestra vista, capaz de mostrarnos libros importantes y que tal vez solo hemos escuchado mencionar en alguna selección bibliográfica de un crítico literario nos damos cuenta que el libro cuesta más de lo que podríamos abonar en esos momentos. Pero sin mucho reparo, aunque si con resignación, y conscientes de que no es necesario poseer el objeto, nos dirigimos a una buena biblioteca donde sin mucho trámite podemos acceder a esos mismos libros: nos encerramos horas en la biblioteca, las salas de estudio que visitamos a diario nos permiten regocijarnos de lecturas imposibles en otro espacio.


Yo nunca he comprado un libro pirata por ese motivo en particular, gracias a Dios siempre me he topado con bibliotecas públicas o privadas de muy buen nivel a las cuales he tenido acceso pagando o no pagando alguna mensualidad. ¿Existe algo parecido para la música o las películas? ¿Existe algún lugar donde yo puede acceder a las películas de David Lynch sea para comprarlas o para alquilarlas y verlas en algún espacio determinado? ¿Existe algún lugar donde puede escuchar a Nina Simone, Thin Lizzy, Pink Floyd, Wayne Shorter, Sufjan Stevens, Air, a Jacques Loussier (su versión de Bach en jazz), Blonde Redhead, Miles Davis, Lester Young,  Mongo Santamaria, Genesis, Pulp, Paris Combo, The National, Jimmy Hendrix, The Velvet Underground, New Order, The Cure (Disintegration, Pornography, Faith, The Head on the Door) y un largo etcétera?


A todas esas respuestas, NO. 


Es evidente que la piratería es ilegal, pero si una ley no se ha actualizado a los tiempos, evidentemente, es necesario una reingeniería de la misma al menos que el objetivo sea limitarnos a lo que podemos escuchar en la radio o lo que podemos ver en el cine. Es decir, limitarnos a lo que la mayoría quiere ver y escuchar. En muchos otros ámbitos la democracia es más que necesaria y urgente, pero en lo cultural, lamentablemente, algunos adquirimos otro tipo de gustos que no son los de la mayoría. Estoy aquí para decir que no se nos puede limitar a lo que una mayoría imponga; no nos pueden limitar a ver Sherlok Holmes, Tin-tin y Scooby Doo en el cine. No nos pueden limitar a escuchar "lo último" de Juanes, Shakira y Ricardo Arjona; a lo que podamos comprar en tiendas que solo se dedican a seguir el ritmo desafortunado de la industria de la música. 


Ante la situación actual me he preguntado, ¿qué sería de mi si no hubiera tenido la posibilidad de obtener a través de internet la cantidad de música y películas que he escuchado y visto? ¿Qué hubiera sido de mi sin la posibilidad de ir a comprar películas piratas a "Polvos" o al "Hueco"? Recuerdo que una vez tuve la suerte de ver una película de David Lynch en un cine limeño, pero y si hubiera querido más de David Lynch, ¿dónde lo hubiera podido encontrar si no en internet? 


Me parece evidente que la industria se ha quedado atrás y ha creído que podía mantenernos al margen de toda una diversidad que gracias a internet hemos podido tener en nuestra casa. Me parece evidente que si la industria quiere seguir viviendo sin guerras y realmente quiere acabar con la piratería, consciente de que esta alimenta el deseo de búsqueda de algo más de muchas personas, deberá promover las bibliotecas de la música y las bibliotecas del cine. Lugares a los que podamos acceder para nutrirnos de conocimiento, lugares donde el objetivo no sea el lucro. 


Para esto es necesario cambiar de paradigma: la música y el cine no son medios de entretenimiento solamente, y el libro no es la única fuente de conocimiento académica. Lamentablemente, para la industria escuchar música no es más un pasatiempo y ver una película no es más que una forma de perder el tiempo. Las bibliotecas de la música y del cine son indispensables en este tiempo si es que no queremos enfrascarnos en una guerra sin fin. Existe miles de películas que nunca más serán accesibles en el cine, ¿dónde las podemos obtener si no en internet? Estoy de acuerdo en prohibir que las películas que recién van a ser estrenadas en un país sean pirateadas; pero, ¿y las películas que nunca se van a estrenar en nuestro país? El mercado es el que manda y el mercado de oferta y demanda puede ser injusto con algunas pocas personas que hubieran pagado lo suficiente para poder acceder a esa película en el cine. Yo he descargado más de una película que fue estrenada en Europa y que, lo sabía, jamás sería estrenada en mi país latinoamericano. No me arrepiento ni me siento delincuente; más delincuentes son los que me limitan a seguir viendo películas hollywoodenses, sin escarmentar en el daño mental que ello me podría producir.


Y sino, necesito tener el dinero suficiente para comprar las películas por internet y mandarlas a traer a mi país latino de residencia permanente pagando por ello más de 40 dólares sin incluir los impuestos y el manejo de aduanas. 


Larga vida a la "piratería"


Hemos perdido Megaupload, pero no el impulso y el deseo de conocer más de lo que nos muestra el cine o la radio. Porque podemos informarnos de que existe algo más, porque internet es esa ventana que nos insta a ese algo más es que buscamos desesperadamente obtener ese álbum o esa película. Aun hay mucho por hacer y es risible pensar que iremos a comprar películas o dejaremos de descargar contenido "ilegal" solo porque al FBI y a la doble moral de los Estados Unidos, se les ocurre. Tenemos Mediafire y, bien que mal, tenemos Hotfile, Rapidshare y tenemos *.torrent. 


Una canción o una película solo llega a nosotros cuando se vuelve lo suficientemente popular como para ser rentable. ¿Y las que no? Qué pasa con las que no son tan rentables, qué pasa con la música o las películas que nunca veremos porque a la mayoría no le interesa. La música no es solo un entretenimiento es una necesidad, es otra forma de acceder a un conocimiento, una forma de transcender, una puerta abierta que nos aleja del mundo. Una película no es un pasatiempo, es la posibilidad de vivir otra vida, de llenar nuestro espíritu de otras perspectivas. 


Hemos perdido Megaupload, pero no nuestro deseo de algo más. No nos limitaremos jamás a la visión mercantilista de la música y del cine. Cambien de paradigma o, sino, preparaos para el comienzo de una guerra sin fin.

Más allá de la revocatoria a Susana Villarán


La revocatoria en las playas, en las calles y regalando galletas (aunque no sean morochas). Yo me pregunto ¿por qué quieren sacar a la tía regia? ¿Por qué alguien quedría sacar a una persona que ha hecho tanto por Lima? Yo conozco muy poco de lo que ha hecho la señora Villarán, conozco muy poco o nada de todas sus obras, pero le creo; le creo cuando dice que ha trabajado y mucho. "Creer" es el problema de la señora Villarán y, para mal de ella, creer es un problema que no se soluciona con más obras; yo creo porque no tengo razones para no creer; creo en su buena fe, en su espíritu trabajador, en sus buenas intenciones. 

Cuando me preguntan si estoy a favor o en contra de la revocatoria o veo imágenes donde nos dicen que Gastón Acurio está en contra y Castañeda Lossio está a favor, solo puedo pensar en lo absurdo de la pregunta inicial. Le doy gracias a Dios de no tener que contestar esas preguntas de "Sí / No". La respuesta no puede ser tan fácil, pero además, repito, la pregunta es absurda. Basta recordar que las elecciones municipales se ganaron con un margen muy ajustado, se contaron hasta los últimos votos. Ante esta realidad, una revocatoria no es algo en lo que se pueda estar a favor o encontra, pero si tuvieramos que elegir una de las dos, yo estaría a favor solo porque estar en contra sería estar en contra del legítimo derecho de los ciudadanos que impulsan esta iniciativa. Estoy a favor, no necesariamente porque Villarán sea una mala alcaldesa, sino porque estoy a favor de que cualquier ciudadano pueda ejercer su derecho a participar activamente de la vida política. Sobre todo, porque es algo que la misma Susana Villarán impulsó en su campaña, a la participación ciudadana.

A raíz de este derecho, se ha cuestionado a quienes lo impulsan y buscan firmas, diciendo que "recien ahora realmente quieren asumir su ciudadania". Es decir, se cuestiona que realmente sea una práctica democrática, y se intuye que podría tratarse simplemente de rencores políticos; una iniciativa liderada por odios y rencillas que busca aprovecharse de la baja popularidad de la señora Villarán. 


En mi opinión, primero, cualquier momento es bueno para despertar y volverse un ciudadano responsable; y, lo segundo, nadie se puede aprovechar de algo que no existe. La baja popularidad de la alcaldesa no es algo que se pueda inventar, sin embargo, no es solo la baja popularidad lo que podría sacarla del sillón municipal, sino una falta de credibilidad que viene desde las elecciones: se desconfía de ella porque simpatiza con una ideología que produjo mucha desilusión en los peruanos.


Cuando la baja popularidad está basada en elementos circunstanciales, como por ejemplo, una ley específica, un proyecto, un ministro, unas declaraciones o una actitud, un exabrupto, o cualquier otra cosa que pudieramos llamar "del momento". Hablamos de una baja popularidad que, rara vez, podría llevar a una revocatoria. Pero cuando la baja popularidad tiene sus raices en una falta de credibilidad, importa muy poco qué ley, proyecto, declaración u obras se hagan: si no te creo, no te creo, no importa lo que hagas.



Lo irónico es que Villarán ganó, y si ganó es porque la mayoría de limeños cree en Susana Villarán y su sonrisa alegre. ¿Qué pasó? Pues, si nada ha cambiado, el 38.393% le cree a Villarán y el 37.555% no le cree. Luego de conocer este resultado, para Lourdes Flores no era ningún consuelo saber que había perdido por menos del 1%; no obstante, las celebraciones de Villarán debieron considerar que ganar por menos del 1% era algo que debía tomarse con bastante delicadesa y que no se podía simplemente hacer las cosas a su modo y esperar que ese 38.393% siguiera respaldando su gestión. 

Mi apuesta es por una falta de credibilidad en la persona de Susana Villarán y no tanto por ciudadanos que creen que realmente la alcadesa no ha hecho nada o que ha empeorado Lima. La percepción de Lima puede haber cambiado para mal o peor, y pero objetivamente yo creo que los números dirán que Lima hoy es mejor que hace un año. 


Villarán ha intentado hacer bien las cosas: seguir el debido proceso, consultar a los ciudadanos, ordernar la administración para mejorar la gestión; proyectarse también a largo plazo en una Lima ordenada en todo sentido; también ha tenido petidas de pata (¿quién no las tiene?), pero, sobre todo, he querido que Lima se sienta hacedora de sí misma y romper con el caudillismo a nivel municipal. Contrario a lo que hizo su antecesor, Castañeda Lossio, Villarán, en este primer año, no ha querido colocar su nombre por doquier; se ha negado, según sus propias palabras, a que los limeños la reconozcan como la titular de las obras, sino que sea más bien "Lima lo hizo" (así de abstracto) lo que aparezca en la publicidad de la municipalidad anunciando el comienzo, proceso y/o fin de una obra. Nada que criticarle a la alcaldesa en este sentido; nada más ideal que sentirnos todos parte de un gran proyecto (al fin y al cabo para algo pagamos impuestos). 


El problema con este ideal es que, si "Lima lo hizo", entonces Lima lo seguirá haciendo sin importar que Susana Villarán deje el cargo. La frase "Lima lo hizo" deja de lado el hecho de que una persona tenga el mérito de administrar bien un proyecto. El error que Villarán comete llevada por su idealismo político, es borrar de la mente del limeño lo importante que es el liderazgo de una persona para orquestar la gestión de la municipalidad. 


No se trata de pasar del caudillismo a una administración sin figuras representativas que respondan por la buena o mala conducción de los proyectos. Es una verdad innegable que es necesaria la presencia de un lider para llevar a cabo ciertos mandatos. Villarán quiere desaparecer de los logros a la espera de que el limeño reconozca, por arte de magia, qué hubo una vez una mujer llamada Susana Villarán. 

¿Tendrá acogida este intento de revocatoria?

Pues, en teoría, debería tener acogida, dado los índices de desaprobación. Dudo mucho que la acogida tenga que ver con un reparto de galletas o con rensillas políticas. Lo que va a importar (y mucho) es la percepción y si Villarán comienza a colocar su nombre en las obras entonces es posible que sea ahí donde le gane la partida a sus opositores. La única forma de evitar que las personas sean manipuladas por intereses "ocultos" es evitando que esas mismas personas tengan algún motivo para dejarse o ser manipuladas con facilidad. 

Si los ciudadanos perciben que la alcaldesa está haciendo cosas importantes y que no solo se dedica a perseguir la sombra de Castañeda, entonces van a tener que ofrecerle mucho más que galletas a las personas para que firmen por una revocatoria. 

Yo reconozco en la señora alcaldesa la inteligencia suficiente para vencer la testarudez que la ha llevado a no colocar su nombre en los anuncios de las obras que la municipalidad está llevando a cabo bajo su gestión. Por que es justamente eso lo que el limeño necesita saber, que son obras "bajo su gestión" y no obras que se ejecutan por sí solas sin importar quién está "al mando".

Señora Villarán, me apenaría mucho verla revocada. Ya que le ha tocado ser alcaldesa por mérito de su campaña electoral, me parece que es una oportunidad para ir limando poco a poco esos miedos que aún viven en las generaciones desilusionadas del "izquierdismo", "comunismo", "marxismo", "patriarojismo". Ideología que parece vivir, de una forma extraña (socialismo), en la mente de muchos de los jóvenes que votaron por usted.

Violencia e incertidumbre (1)

La literatura, en tanto hace uso del lenguaje para sus propósito macabros, se ha interesado, primero, por imitar la naturaleza por considerarla perfecta y digna de ser admirada e imitada. Se ha pasado por muchos estadios y a los cuales no pienso aludir más que empíricamente. 


De la imitación de la naturaleza (del cisne y de la rosa) se pasó a la creación de cisnes y rosas y la creación en sí, por más de que solo habitase en la mente de pocos, parecía ser suficiente para justificar el regocijo. Más que estas dos tendencias no hay; luego de esta polarización, los que hacemos uso del lenguaje con fines literarios (lo que sea que esto realmente signifique) nos hemos mantenido en un limbo improductivo y, me atrevería decir, incluso mediocre (con contadas excepciones).


He meditado sobre esto no más de unos minutos para convencerme de que la imitación puede ser un buen camino si sabemos elegir el qué imitar. Y así como la ciencia ha ido avanzando y nuevas teorías se han ido mostrando como mejores para explicar el comportamiento de la naturaleza, el concepto de lo que es la naturaleza también a avanzado hacia una cada vez más clara convicción de que la armonía y belleza son aspectos relativamente secundarios frente a la violencia e incertidumbre del macro y microcosmos.


Por ello, debemos dejar de lado al cisne y a la rosa par convencernos de que la violencia y la incertidumbre son tales que deberíamos dudar de lo que vemos, y de lo que eso nos hace "sentir". Jugar a ser dioses, a maquinar árboles y chopos de agua; apoyarnos en nuestra sensibilidad para evocar auroras boreales o campos minados, guerrillas infinitas y soledades, no debe ser más objeto de la literatura. 


En los últimos años, hemos divagado (lo cual no está del todo mal) entre compromisos sociales y poesía pura; entre narrativa complexa y textos anquilosados. Y de todo eso, solo van a quedar los  bestseller como muestra de la literatura, en algún momento, se rindió a los pies del consumismo cuyo lema, en líneas generales, para ser "cantidad es mejor que calidad" (sino vayamos a preguntarle a los chinos). 


Y así, si se escribe algo de "calidad", es decir (y esto va para mis amigos literatos), algo que refleje el compromiso del autor para con su obra misma, y lo leen diez personas, siempre será mejor algo de menor "calidad" si es que lo lee un millón de personas.


Es la misma razón por la cual una facultad de letras y ciencias humanas convoca a cambios en la especialidad de literatura para que los graduados se puedan insertar sin mayores frustraciones en el sistema laboral. Sin tener en cuenta que, aunque intentan evitar que nos golpeemos contra el muro de la realidad, al final, acabamos doblemente frustrados: 1) porque salimos de una especialidad de literatura sin saber mucho de literatura y 2) porque, par algunos, aun con todas las posibilidades de ingresar en el sistema laboral, simplemente nos sigue importando poco ser o no ser.


Hay que pasar del cisne y de la rosa, pero también de todo compromiso social si no es un compromiso, primero, con el lenguaje.

Hugo Chávez está loco

Como muchos de ustedes yo también creo que este señor:








Está completamente loco.


Las razones de su locura son desconocidas, pero es posible que un cocktail de poder y petróleo tenga efectos secundarios permanentes en algunas personas.


El señor Hugo Chavez ha tenido, una vez más, el tino de dar declaraciones que dan la vuelta al mundo y que, hoy, pueden leerse en muchos idiomas.


Si buscamos en el potente Google la combinación de palabras "Hugo Chavez", el primer resultado es del periódico Daily Mail:


Hugo Chavez says US is giving South American leaders cancer
Daily Mail - 2 hours ago
Venezuelan president Hugo Chavez received treatment in Cuba earlier this year for an unknown cancer. He had his fourth and final bout of chemotherapy in ...



Hay que reconocer que Chávez tiene un poder de atracción sin igual cuando se trata de aparecer en los periódicos, blogs y redes sociales. Obviamente su poder disminuye en la medida en que sus declaraciones, al inicio, llamativas y extravagantes, con la repetición, se han vuelto parte de la normalidad. Sin embargo, nada mejor que acusar a los Estados Unidos de inducir el cáncer a los presidentes de América Latina, para volver a la palestra. 


¿Qué puede llevar a una persona a una conclusión como esa? 


Es evidente para mi que Hugo Chávez ha razonado de la siguiente manera:


1. Los Estados Unidos, a través de la historia, ha intervenido ilegalmente en los comicios electorales de los países de América Latina para tener aliados en los gobiernos de dichos países.


2. A seis presidentes de diferentes países de América Latina se les ha diagnosticado cáncer: Lula Da Silva, Dilma Rousseff, Fernando Lugo, Hugo Chávez, Alvaro Uribe y, ahora, Cristina Fernández de Kichner. 


Conclusión: Los Estados Unidos ha llevado a cabo una estrategia más para mantener sumisa a la región latinoamericana. 


Es una locura, sin duda, y creo que nadie puede si quiera pretender defender un tipo de razonamiento similar. No obstante, no deja de llamar la atención la coincidencia de tantos mandatarios latinos diagnosticados de cáncer. Posiblemente estar al borde de la muerte sea otro factor importante para poder explicar las declaraciones de Chávez.


Sin embargo, más de uno debe conocer una lista creada por la ONU en el año 2007 titulada como Consolidated List of Products Whose Consumption and/or Sale Have Been 
Banned, Withdrawn, Severely Restricted or not Approved by Governments.


Según entiendo, esa lista muestra una actualización de ciertos medicamentos que han sido prohibidos por determinado país y la razón por la cual ha sido prohibido. 


Es una lista inmensa y que a algún médico le debe resultar interesante, a mi solo me preocupa lo ignorante que me siento y lo expuesto que me veo al tener que aceptar de algún doctor los medicamentos que me receta. 


Me ha pasado que tengo un tío que algo sabe de medicina porque trabajó en el Hospital Mercy en Miami y más de una vez nos ha dicho que algunos medicamentos prohibidos en los Estados Unidos se siguen vendiendo en esta lado del continente. 


Además de una larga lista de blogs que no resultan, a mi parecer material informativo fidedigno, pero que no dejan de afirmar que en América Latino se venden una cantidad de medicamentos prohibidos hace años en E.E.U.U. y Europa. 


Yo critico nuestra confianza ciega en los medicamentos. Hay que ser conscientes que detrás de un medicamento existe una empresa dedicada a la venta y, por vender, lamentablemente, se puede hacer muchas cosas buenas y/o malas. 


Dónde la salud es un bien público innegable los gobiernos deben desembolsar grandes cantidades de dinero porque estas farmacéuticas nunca pierden ni perderán; son empresas que tiene en sus manos todo lo que se puede apostar, tienen el as bajo la manga y nadie está  dispuesto a iniciar una batalla sin fin contra ellas.


¿Una gran conspiración? Seguro, pero solo mucho poder y mucho petróleo admiten decirlo a voz en cuello sin más prueba que otras cinco personas diagnosticadas de cáncer. Al fin y al cabo, es una coincidencia y nada más.


A favor de Chávez tendremos que ceñirnos al dicho: Solo los locos y los niños dicen la verdad.



¿Dónde están las veredas?

Estoy seguro que en 1950, cuando San José de Costa Rica era una pequeña ciudad se podía caminar por las calles y los carros eran pocos. Pero, sobre todo, no existía la premura que incita a los conductores a llegar cada vez más rápido a su destino. 


Sesenta años después, en los últimos días del 2011, cualquier persona se atrevería a afirmar que las cosas son diferentes. La cantidad de carros hoy en día se incrementa cada año y cada año son más las personas que quieren manejar su propio carro. Sin que esto sea totalmente negativo, si lo es el hecho de que no existan alternativas suficientes para las personas que podrían bien no tener un carro. 


Según un informe del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), entre 1928 y 1991 la cantidad de carros en circulación en Costa Rica, pasó de 100 000 a 300 000; es decir, en 63 años la cantidad de carros se incrementó en 200 000. Entre 1991 y 2002 (11 años), la cantidad de carros pasó de 300 000  a 800 000; es decir, un incremento de 500 000. 


Sin introducirme en un análisis de todos los factores que llevan a una persona a comprarse un carro en vez de usar el transporte público (bus o taxi), me quiero concentrar en las personas prefieren movilizarse "a pie". 


Personalmente me gusta caminar, en Lima si podía caminar, muchas veces prefería hacerlo antes que tomar un bus público ("combi"). Sin embargo, en San José me he topado con una gran dificultad: la ausencia de veredas en muchos (o en la mayoría) sectores de la capital (si salimos de la capital me imagino que es peor). Mi curiosidad me lleva a intentar encontrar la razón por la cual las municipalidades no se preocupan tanto por mantener las veredas en buen estado o a crear veredas donde no las hay. 


Una de las primeras razones que se me ocurrió fue que, dada la cantidad de carros existentes, era lógico preocuparse más en mantener buenas las calles que mantener buenas las veredas. Esto es fácil de comprobar en los comentarios de la mayoría de las habitantes de San José (y de Costa Rica en general): se quejan más de los huecos en las calles que de la ausencia de veredas en lugares donde caminar se vuelve sumamente peligroso. 


Esta razón no me satisfizo sencillamente porque una cosa es lo que importa a los habitantes (quienes solemos tener visión a corto plazo) y otra cosa es la proyección que debe hacer un ministerio de obras públicas. Evidentemente, pensé, debe existir un plan de ordenamiento, así como planes de mantenimiento de veredas, tanto como de calles y carreteras.


Es posible que, como muchas otras cosas, estas obras están siendo detenidas por el exceso de burocracia al interior del estado.  No obstante, desde el 2008 a la fecha no he visto ni leído de ninguna obra que tenga que ver con veredas. Sí he leído sobre puentes peatonales, pero las veredas, mucho más básicas, parecen haberse quedado en el olvido. 


En época de lluvia la dificultad para trasladarse "a pie" se incremente enormemente porque las veredas se convierten en lagos infinitos que se juntan con las calles. 


¿Cuál puede ser una razón para la falta de planificación en obras que incrementen el número de veredas o aceras en la capital de este pequeño país? 


¿Será que la gente que ya no camina? ¿El incremente de los carros hace notar que es preferible hacer una calle que una vereda o acera? ¿Será que ahora las veredas estorban? 






Por mucho que se hagan preguntas la respuesta siempre queda incierta y, lo peor, a ninguna persona se la ocurre que este sea un tema importante: acostumbrados a caminar por las calles, a correr en el filo de la calle y el desagüe con la fe de que el carro no los atropellará; acostumbrados a, únicamente, renegar porque llegaron mojados al trabajo. 


Acostumbrados a que los niños y niñas caminen al filo de una carretera con la fe de que no serán atropellados. ¿Qué garantías de seguridad puede tener un niño que caminar por la calle? ¿Qué pasa si el individuo es atropellado? ¿Quién tiene la culpa: el niño por caminar en la calle o el automóvil?


Sin dejar de mencionar la contradicción que supone darle tanta importancia al respeto por las personas con alguna discapacidad y no pensar en que las veredas o aceras suponen una herramienta prioritaria para las personas que viven su vida en una silla de ruedas.




En la imagen vemos una sola escolar y no vemos ni veredas o aceras. ¿Acaso todos los niños y niñas llevan en carros a la escuela? Se han hecho y rehecho leyes que protegen a los niños y niñas que viajen en autos y camionetas, obligando a portar sillas especiales ¿Quién se encargada de proteger a los niños y niñas que caminan hacia la escuela y en el recorrido no cuentan con veredas o aceras?


No escribo esto en un momento en que las estadísticas arrojan que mueren "tantos" niños por la ausencia de veredas. No me interesará escribirlo en el momento en que sucede, me interesa escribirlo ahora que, aparentemente no es ni preocupante. 


¿Es necesario que las estadísticas nos muestren una realidad escalofriante para hacer algo? Tal vez sea muy necesario comprender mejor el significado de la palabra "prevención". Debemos prevenir antes de lamentar, dice el dicho. 



CIDH y sus contradicciones

Lo he dicho en algún otro momento, a mi la Corte Interamericana de los Derechos Humanos me importa muy poco y, para mi, su autoridad es cuestionable en extremo.


Sin embargo, si queremos hablar de ella y criticarla, lo mínimo que debemos hacer es leer la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Una rápida lectura light puede ser suficiente, si se pone atención a artículos claves, para reconocer lo contradictoria que es la petición de la CIDH al Estado peruano de volver a juzgar por el fuero civil a los militares miembros del comando conocido como Chavín de Huantar, los cuales ejecutaron a tres terroristas del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) (Eduardo Cruz, Víctor Peceros y Herma Meléndez) de manera extra judicial. 


Lo que me gusta de la declaración es que es bastante fácil de comprender, aunque por lo mismo la interpretación que se puede tener de ella es bastante subjetiva (más de lo que se esperaría de una declaración tan importante). Pero hablemos primero de eso, de "lo importante" de esta declaración. 


Lo primero que se debe observar es que una declaración que pretende ser "universal" no es más que "regional". En la breve historia de la CIDH se indica claramente que solo los estados miembros se deben al cumplimiento de dicha declaración. ¿Cuáles son los estados miembros? 


Argentina, Barbados, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Dominica, Ecuador, El Salvador, Grenada, Guatemala, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Suriname, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela

Y, sin embargo, en el logotipo de la CIDH están incluidos Canadá y Estados Unidos:


¿Por qué están incluidos dos países que no son estados miembros? ¿Por qué si se trata de derechos humanos no se incluyen todos los demás países? ¿Es por motivos publicitarios? ¿Hasta que punto estos "derechos" son realmente "humanos"? ¿Por qué una iniciativa tan importante no es acatada ni por la mitad de países de todo el planeta? 

Podría seguir con las preguntas, pero no quiero que esta sea una sesión de preguntas, sino más bien una sesión de argumentos llevados de la mano, siempre, del sentido común. 

Para salvar esta clara contradicción entre declaración universal y corte interamericana a la CIDH no se le ocurrió nada mejor que establecer también la Convención Americana sobre Derechos Humanos. ¿Americana? Seguro con la esperanza de que algún día Estados Unidos y Canadá se vuelvan miembros, algo demasiado remoto. Lo más gracioso es que si revisamos esta convención nos daremos cuenta que dice prácticamente lo mismo que la declaración universal, pero ¿qué más se podía esperar?

Luego vemos que la CIDH contempla varios "instrumentos": Sistema Universal, Sistema Interamericano, Sistema Europeo y Sistema Africano. Todos ellos parten de la misma base y todos estos son, literalmente, depositados en los consejos de las respectivas regiones. Digo literalmente, porque, al no ser estados miembros de la CIDH nada les cuesta tener más papeles que archivar si de igual manera no tienen ninguna obligación de acatar nada.

Creo que con esto queda muy claro lo que quiero decir: la CIDH es un invento regional que solo deben acatar los países latinoamericanos en vías de desarrollo, que, casualmente, fueron víctimas de la violación de derechos humanos más escandalosa de la historia del continente americano: la conquista y colonización de los pueblos indígenas. En el derecho existe algo llamado "ley no retroactiva", imagino que esto también aplica para los derechos humanos porque sino entonces exijo que los países colonizadores indemnicen a todos los países miembros de la CIDH. Pero como eso no va a suceder me siento en el legítimo derecho de considerar a la CIDH como el peor invento de los últimos tiempos.

Vayamos al texto.

Artículo 30 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos


Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaración (Fuente: corteidh.or.cr)
 No sé si entendí bien, pero el último artículo de esta declaración indica que no se puede interpretar nada de la declaración si es que esta interpretación se usará para suprimir derechos de la propia declaración. Aparentemente deja el candado bien cerrado ante cualquier desliz de contradicción que pudiera darse a futuro.

Es curioso, entonces, como ahora se interpretan estos artículos para defender los derechos humanos de un grupo terrorista como el MRTA cuyo único fin era suprimir los derechos y libertades de los peruanos. Un claro ejemplo de esa supresión fue el secuestro en la residencia del embajador japonés Morihisa Aoki en el año 1997.



Artículo 29:


Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad. 
En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios  de las Naciones Unidas (Fuente: corteidh.or.cr)

Los terroristas que secuestraron la residencia del embajador violaron claramente este artículo pisoteando las limitaciones que les exigía respetar la libertad de los demás en bienestar de la sociedad democrática.



Artículo 11:

Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa (Fuente: corteidh.or.cr)
¿Se podría presumir la inocencia de los terroristas que secuestraron la residencia del embajador japonés? ¿No estaba más que probado que los terroristas eran culpables del secuestro o acaso podía caber alguna duda al respecto? 


Los terroristas eran culpables más allá de cualquier juicio militar o civil; eran culpables por estar violando los derechos humanos de todas las personas a las que mantenían secuestradas. ¿Se pronunció la CIDH en defensa de estas personas secuestradas? Todo lo contrario, ahora exige que se respete el derecho a los terroristas a la igualdad ante la ley y que ser juzgados en el debido proceso. 


¿Qué hubiera pasado si uno de los secuestrados mataba a uno de los secuestradores? ¿Se le hubiera acusado al secuestrado de violar los derechos humanos de su secuestrador? Parece absurdo y lo es.


Tan absurdo como una de las "recomendaciones" de la CIDH: la reparación adecuada de los agraviados. ¿Agraviados? Sí, la CIDH está hablando de una reparación a los terroristas o a los familiares de los mismo (imagino). Cuándo se ha visto que se "repara" a un delincuente, a una persona que se ha apartado de la legalidad y de la sana convivencia en sociedad. 

Para mi esta exigencia de la CIDH hacia el Estado peruano no tiene ni pies ni cabeza. Me imagino que la única razón por la cual el Perú continúa en la CIDH es para poder acceder a créditos internacionales del Banco Mundial y el FMI. Parece un condicional para acceder a ciertas "ayudas" por parte de los países desarrollados que no necesitan ni han necesitado nunca nada parecido a una CIDH. Estos países desarrollados han cometido atrocidades contra la humanidad que nunca serán juzgadas, pero para América Latina, el desarrollo debe ir, inexorablemente, de la mano del respeto de los "derechos humanos".

Los terroristas renunciaron implícitamente a sus derechos humanos en el mismo momento en que comenzaron a violar sistemáticamente los derechos humanos de los ciudadanos peruanos.

Más allá de Cajamarca (2)





Esta vez voy a partir del artículo de Augusto Alvarez Rodrich en larepublica.pe


La interpretación del periodista es, como siempre, aguda y sarcástica; y, a pesar de lo obvio, es interesante como deja ver, más claramente, algunos vacíos que son, finalmente, la realidad contra la cual se enfrenta el Estado en estos momentos. 


Para comenzar, el presidente del consejo de ministros es Óscar Valdés Dancuart, ex militar y empresario. Cierto o no, ningún "ex" se vio nunca tan minimizado frente a su precedente: un ex militar, siempre será un militar. Yo, personalmente, no tengo nada a favor ni en contra de los militares; no tengo amigos cercanos que lo sean, tal vez algún conocido hoy lejano y al que recuerdo de cuando ni si quiera pensaba en ser militar. Creo que esta es una ventaja y más ventaja aún vivir en el extranjero y estar lejos de poder conocer a cualquier militar peruano. La única razón por la cuál le doy el beneficio de la duda al señor Dancuart y me niego a creer que por tener una formación militar tiene alguna incapacidad para el diálogo es la existe de un prejuicio muy fuerte hacia los militares. 


Es lógico que en el Perú existan todos estos prejuicios hacia los militares cuya formación los parece haber condenado a una incapacidad para pensar. Luego de haber vivido varios gobiernos y dictaduras militares, el Perú tiene razones sobradas para dudar de cualquier militar, sin importar si se trata de un "ex". Tomemos por cierto de que todo prejuicio exagera una verdad, un dato cierto: la formación de los militares no los prepara para gobernar un país. Esto explica el hecho de que los gobiernos militares hayan sido un total fracaso; sin embargo, no es razón suficiente para negar que hayan tenido "buenas" intenciones (o las mejores).


Hoy nos encontramos ante un gobierno precedido por dos ex militares. No obstante, dos ciudadanos que, luego de su vida militar, han buscado la forma de ampliar su formación más allá de ella. Y es justo en este punto donde es preciso decir que es imposible negar que una formación militar tiene más de una cosa positiva.






El periodista Rodrich considera que, no haber logrado firmar un acuerdo con dos puntos tan sencillos es una evidencia (y evidencia suficiente) para comprobar que el ex militar Óscar Valdés es incapaz de dialogar; que al ex militar le hace falta "tacto" político. En efecto esta es una interpretación prejuiciosa que no se permite hacer una lectura un poco más interesante de los hechos. 


El día 19 de diciembre el Óscar Valdés junto con una comitiva de varios ministros y viceministros buscan retomar el diálogo con las autoridades de Cajamarca. En concreto, la visita a Cajamarca era para firmar un acuerdo previo que, como bien señala el periodista, solo consta de dos puntos muy sencillos:



1. Convocar a la reunión de trabajo  del día  27 de diciembre del presente, en la ciudad de Lima, a las autoridades y equipos técnicos de la Región Cajamarca, para tratar los temas técnicos y jurídicos del Peritaje Internacional del Proyecto Minero Conga.
2. Continuar con la Mesa de Trabajo N° 2, para el día 13 de enero del 2012; para lo cual se cita a las autoridades del Gobierno Regional y de los Gobiernos Locales de la Región Cajamarca, en la ciudad de Cajamarca.

Es decir, simplemente era una agenda para continuar con el diálogo. ¿Qué salió mal y por qué? Para comenzar, Valdés llegó con la convicción de que el diálogo debía darse entre representantes del gobierno nacional y del gobierno local. Valga decir, representantes del pueblo debidamente elegidos. Esto llevó al premier a impedir el ingreso de otras autoridades como los representantes del "Frente de Defensa Ambiental". 

El argumento del presidente regional, el señor Gregorio Santos, es que las autoridades como las del "Frente de Defensa Ambiental" también tienen derecho a opinar, tener voz y voto, en los acuerdos. Sin embargo, es evidente que la voz y voto de ellos podrían (o mejor dicho deberían) verse representadas en la figura del presidente regional. Quién más autorizado que el señor Santos para empaparse de todas las opiniones de su pueblo. Quién sino él debería estar en la capacidad de canalizar todas las inquietudes y exigencias del pueblo de Cajamarca. No obstante, parece que el señor Santos no puede decidir y pone al mismo nivel de su autoridad y su poder de toma de decisión al señor Wilfredo Saavedra presidente del Frente de Defensa Ambiental.



Valdés no está negándose a dialogar. Sino que, como dice el dicho, si se tiene que tomar una decisión tan importante como la que implica dar los pasos hacia una resolución del proyecto minero Conga, no se puede hablar con los payasos, sino con el dueño del circo. Es ya responsabilidad del dueño del circo velar por los intereses de los payasos; lo que no tiene sentido, al menos que haya un problema de autoridad y de confianza, es exigir la presencia de un payaso para que opine, tenga voz y voto. 

Ocurren dos cosas, o Wilfredo Saavedra no confía en que Gregorio Santos vele por los derechos de los cajamarquinos, incluidos los del Frente de Defensa Ambiental, o, en efecto, el señor Saavedra se sabe con tanta autoridad y poder como el señor Santos; lo cual evidencia una crisis de autoridad de el gobierno regional de Cajamarca.

Es mucho más grave aún esta situación cuando reconocemos que existe un acuerdo previo y que Santos se niega a firmarlo. ¿Cuál es la intención de Santos? ¿Cuál ha sido la intención de Saavedra al intenta forzar su ingreso a la reunión? Me parece evidente que los señores Santos y Saavedra son viejos lobos políticos, pero no en el sentido positivo (si es que existe uno), sino en el sentido negativo que provoca el término del diálogo de una manera tan absurda. 

Mi interpretación es la siguiente: Wilfredo Saavedra no es ningún idiota y sabe lo que hace, y sabía perfectamente que no lo iban a dejar ingresar a la reunión; él solo llegó para decir que el premier Valdés es un autoritario; calificativo que se venía cocinando desde su designación en casi todos los medios de comunicación, solo que ahora, como lo interpreta también el periodista Rodrich, se tendría una prueba fehaciente de ello. 

Finalmente, Santos también tiene que hacer lo suyo para recalcar aún más que el premier es un ex militar incapaz de dialogar, incapaz de escuchar. ¿Qué es lo que hace? Sencillo, transgrediendo la seriedad de lo acordado previamente pide incluir un punto a sabiendas de que el premier se iba a negar. Lo que Santos pide es que el gobierno le exija retirar a Yanacocha las maquinarias de la zona del proyecto aurífero. 

Sobre esta petición hay dos cosas muy interesantes: lo primero, que es lo más obvio, que es una petición del señor Saavedra, más que del señor Santos. Aunque esto no debería generar mayor problema, ya que podríamos decir que el presidente regional considera importante la petición de parte de la población representada por el señor Saavedra y por eso exige se incluya en el acuerdo. Lo segundo, evidencia una contradicción: si se está retomando el diálogo para llegar a cabo un peritaje internacional que determine el impacto ambiental del proyecto, ¿cuál es la necesidad de exigir que se retiren las maquinarias de la minera? ¿No parece que esa exigencia se adelanta a los hechos? Es una exigencia tan absurda que genera una reacción abrupta por parte del premier Valdés. 

El diálogo se rompe, pero lo que parece más bien, es que el diálogo no ha comenzado porque la autoridad del gobierno regional no está en la misma página en relación con las autoridades del gobierno central. Es decir, con una actitud un tanto inocente, Gregorio Santos le dijo "no" al peritaje internacional, pero todas las luces recaen en el premier Valdés porque él es el ex militar y él es el autoritario; él es el que sale de la reunión, él es el que ha pisado el palito. 

En algo sí estoy de acuerdo con el periodista Rodrich, como político Óscar Valdés es un buen empresario. Lo cual es más una virtud que un defecto, porque si ser político es la actitud del señor Gregorio Santos, prefiero a un ex militar empresario. La actitud del premier me parece correcta, ya que no por evitar ser tildado de autoritario tiene que permitir que las reuniones se lleven a cabo sin seguir un protocolo mínimo, una seriedad mínima: que se reúnan las autoridades elegidas por el pueblo. ¿Qué puede ser más elemental que esto? ¿Por qué el señor Santos interpreta esto como "no querer escuchar" las otras posiciones? ¿Acaso el señor Santos no se cree en la capacidad, como presidente regional, de representar todas estas posiciones de las que habla? 

Señor Gregorio Santos, presidente regional de Cajamarca, es su responsabilidad, ya que parece eso lo eligieron, representar todas las posiciones del pueblo cajamarquino en relación al proyecto Conga; es su responsabilidad, y no la del señor Saavedra, dialogar con las autoridades y encontrar soluciones que se ajusten en beneficio del pueblo de Cajamarca. Parece, señor Santos, que tuviera miedo de tomar una decisión. Si no está en capacidad de asumir esta responsabilidad es usted el que debería dar un paso al costado.



Los alegatos religiosos de un diputado en contra de los derechos humanos





El señor Justo Orozco, diputado de Renovación Costarricense, ha hecho declaraciones preocupantes y por lo que algún periodista debería hacer algo más que escuchar y copiar sus palabras en un artículo. Es conocido que la idiosincrasia del costarricense le impide ser crítico en extremo, practicar la agresividad más productiva de todas: aquella que rebusca más que una verdad, más que una opinión; y despierta en quien se ocupa de lo público, asco o aprobación.


El título del artículo en La Nación es "Alegatos religiosos bloquean proyecto pro derechos gais". Yo comprendo que todo artículo periodístico, todo aquello que se hace público, todo aquello que busca ser leído (por las razones que sea) tiene que llamar la atención, por lo que comprendo que, colocar "derechos gais" en vez de "derechos humanos", fue una decisión meramente publicitaria. Es lo que pasa, tristemente, con el periodismo, en más de una ocasión, lo correcto es reemplazado por lo conveniente. 


Aunque suene contradictorio, no hay nada más humano que creer en Dios. Es correcto el título del artículo cuando cataloga lo dicho por el señor Orozco como "alegato religioso". Toda vez que nos referimos a lo religioso, nos referimos a la interpretación que ha hecho el ser humano de lo se supone que es Dios; de lo que quiere para nosotros y de lo que no quiere para nosotros. Toda religión no es más que una interpretación humana de la certeza de sentido. El señor Orozco cree que su vida tiene sentido por proteger lo que él considera correcto. Y su actitud no se diferencia mucho de los musulmanes que, apoyados en sus dogmas, azotan mujeres adulteras. 


Antes de seguir, quiero decir que me distancio de aquellos que creen en la defensa sublime de los derechos humanos. Mi crítica hacia el señor Orozco no parte por la comparación de su actitud con la de los musulmanes radicales, sino de la incapacidad para reconocer que está defendiendo algo en lo cual buena parte de la sociedad no cree. El diputado debe gobernar por el bien de la mayoría que no siempre quiere decir que se debe gobernar según los gustos de la mayoría; pero sobre todo, por la armonía entre todos los miembros de una sociedad a pesar de sus diferencias. 


La homosexualidad, para el señor Orozco, no es un derecho humano, sino un "flagelo" para la sociedad. Lo que no comprende el diputado, porque deja que sus prejuicios influyan en su capacidad de análisis, es que la homosexualidad no es más que una de las tantas formas de practicar nuestra sexualidad. Yo no sé, si a este señor le gusta que le practiquen la felación o si alguna vez ha gozado con una felación; tampoco sé si a este señor le gusta la pose del "misionero" más que el doggy style. Todos estos detalles forman parte de la sexualidad. La forma en que cada cual practica su sexualidad es un tema privado y nadie ni nada puede regular esto, al menos que vivamos bajo un estado totalitario. Lo que sugiere el señor Orozco es que determinada práctica sexual es condenable porque es la causa de la "propagación del sida". No señor, lo que es causa de la propagación del sida es la falta de conocimiento y la falta de educación sexual. Si tuviéramos que condenar una práctica sexual por cuidar la salud de los ciudadanos entonces tendríamos que condenar toda felación, ya que el sexo oral es una vía de contagio porque puede haber contacto de una mucosa bucal con el semen o flujo.

Por cuanto no somos animales, nuestra práctica sexual no está irremediablemente determinada por nuestro sexo. Solo los animales están determinados a una forma de practicar su sexualidad, sus fines están determinados por el instinto que les permite sobrevivir como especie. Lamentablemente para el señor Orozco, nosotros no somos solo animales y practicamos las relaciones sexuales por algo más que instinto, por algo más que el deseo de ver sobrevivir a nuestra raza. El placer (por más engañoso que pueda ser) es importante para el ser humano y tanto una felación como una práctica homosexual entran dentro de las posibilidades de prácticas sexuales. El señor Orozco sería feliz si todas las relaciones sexuales fueran con fines meramente reproductivos y, una prueba de esta certeza es que teme que la homosexualidad genere una caída abrupta de la natalidad. Yo estoy seguro que el señor diputado sabe que una relación sexual no se realiza solo con fines reproductivos. Lo que creo que el señor es demasiado hipócrita, como lo son muchos religiosos que han caído en el fanatismo. 

El último argumento del señor Orozco es, posiblemente el más ridículo. Dice el señor que los homosexuales son "un poco egoístas" porque "ellos son felices, pero sus familias no". Si tuviéramos que tomar nuestras decisiones basándonos en la "felicidad" de nuestras familias no hallaríamos qué hacer. La felicidad es una condición tan abstracta que son muy pocos los que se atreven a seguir hablando en esos términos. Evidentemente, la tristeza de esas familias está afirmada en una condición de época. Ningún joven que se respete condenaría una práctica homosexual al menos claro que se encuentre envuelto en un aura fanática religiosa. 

Yo lamento que al señor diputado se le olvide para qué lo eligieron los ciudadanos como representante del pueblo. Gobernar para sus principios, gobernar para los seguidores de una religión, no es para lo que se le eligió, señor Orozco. Usted fue elegido para gobernar por el bienestar de la sociedad y no es posible que parte de la población esté desprotegida de ciertos derechos solo porque usted sigue adorando ídolos de barro. Todos los ciudadanos merecen los mismos derechos sin importar la manera en que practiquen su sexualidad. Este no es un tema religioso; no está usted hablando para su congregación de fieles, sino para un pueblo que puede o no que le importen sus creencias. Este es un tema legal y de salud pública, y nada más. Desde el momento en que usted se hace llamar diputado se le insta a dejar por un momento sus prejuicios en aras de velar por una sociedad más justa en la medida de lo posible. Intervenir en una comisión para predicar sobre sus creencias es un acto digno de un payaso. 

Quién sabe qué clase de renovación espera impulsar el partido Renovación Costarricense con esta clase de diputados, pero dejan muchas dudas sobre su capacidad para renovar su propia manera de pensar.